Hacemos memoria y recordamos que la calle Santa Rosa, que ahora es un bulevar la tienda de la Glorieta de Bernardino García y sus muchos empleados cubanos y socios de esta empresa comercial. Allí podría encontrar en tejido las telas que uno quisiera desde las más baratas hasta las más refinadas, departamento de calzado exclusivo Amadeo y Bulnes, en perfumes los más renombrados y los agentes de todos los productos R.C.A. Victor, también en esta calle la Casa Pastrana al lado de la Colonia Española, enfrente la tienda de los polacos. La Ceiba frente al prado que aparte de ser una tienda por departamento pues vendía artículos para regalos, equipos eléctricos y además tenía un gran local donde se encontraba la fábrica de pan y aquellas galletas que salían a media mañana que eran una delicia.

La Borla de Mundo Isaba donde habían artículos para regalos finos, perfumería exclusiva y figuras de decoración para el hogar, había también algunas tiendas más pequeñas que siempre tenían buenas ofertas. También había una peletería muy buena La Capri y la del italiano Perfetti que fabricaba y vendía sus zapatos.
El comercio de víveres contaba con muy buenos ejemplos: La Nueva Isla frente al prado de E. Piñeiro, la tienda de Segundo Menéndez , la Habanera en la carretera a Cienfuegos propiedad de los Suarez y la tienda de López en el Paseo de Abreu, en Pueblo Nuevo la tienda La Confianza de Fuciños y frente a la línea la tienda de Rosendo Menes.

El cine Prado de A Solis (Lirito) que contaba con pantalla de Cinema Scope y sonido estéreo, allí se estrenaban las películas el mismo día que en el Cloris de Santa Clara, también como cine-teatro donde actuaban las mejores compañías de artistas, sobre todo la del teatro bufo.

Los Cafés: El Niágara al lado del restaurant del mismo nombre; el Café Unión que hacía unos helados exquisitos y vendía los dulces finos de la Nueva Cubana, el bar Arias y el bar de Benitez que tenía mucha aceptación. También había dos hoteles el hotel de Patallo en la calle Santa Rosa y el hotel de Agustina frente al prado