Primera Parte
Como muchos ranchueleros antiguos y de los más jóvenes han expresado agradables sentimientos sobre mi familia con motivo de la publicación de la foto de mi tío abuelo Ramón Trinidad, quizás les interese saber como empezó todo. Ramón Trinidad, mi bisabuelo, emigró de Sevilla, donde trabajaba en la Real Fábrica de Tabacos (ahora el edificio de la universidad de Sevilla), a Santa Clara al final del siglo XIX, pero antes de la Guerra de Independencia de 1895.
En Santa Clara puso un pequeño «chinchal» donde producía tabaco cosechado en la zona de Manicaragua. Eventualmente sus dos hijos mayores, Ramón y Diego, trabajaron en la pequeña fabrica de su padre pero muy pronto iban a caballo a comprar tabaco en rama a Manicaragua. Decidieron llevar implementos de cocina en el viaje de ida, los que vendían a cambio de tabaco. Pasaban por Ranchuelo en camino a Santa Clara y Diego conoció a una joven. Los hermanos planearon independizarse y abrir su propio chinchal en Ranchuelo pues era más barato y empezaron con siete empleados incluyendo ellos dos. Así fue que en 1905 fundaron la empresa Trinidad y Hermano. A los 10 años se habían expandido y la fábrica funcionaba en los edificios frente al Prado hacia el Paseo de Abreu que cuando se edificó la presente fábrica en 1919 (dos pisos primero, el tercero en los 1920s) quedaron de almacenes de tabaco hasta que se construyó el tercer piso de la nueva fábrica.
Pero a principios de los años 20s compraron una enorme cosecha de tabaco la cual estaba llena de insectos. La ruina la tenían frente cuando Diego decidió cortar el tabaco en rama y hacer cigarros. Así se transformó la empresa en cigarrera y enseguida compraron maquinaria barata de fábricas arruinadas por la crisis económica. Así fue el comienzo.
Segunda Parte
Los hermanos Ramón y Diego Trinidad prosperaron mucho casi desde que empezaron su pequeño chinchal para fabricar tabacos en Ranchuelo en 1905. Para 1907 tenían 50 tabaqueros trabajando y ya se habían mudado para el edificio donde formalmente estuvo la fábrica por más de 15 años, al costado del parque de Pueblo Nuevo. Ramón y Diego ya no enrollaban tabaco sino que se dedicaban a supervisar a los empleados para asegurar la mejor calidad y seguían comprando tabaco en rama en Manicaragua.
La venta del producto era la clave del éxito y no solo se dedicaban los hermanos s vender el tabaco en casi toda la provincia de Las Villas sino que también vendían el tabaco en rama a muchas fábricas en Santa Clara, Cienfuegos y demás pueblos grandes en la provincia. Por todas esas importante conexiones tuvieron éxito tan rápido. Diego se ocupaba más de la producción, como lo hizo después en la fábrica cigarrera. Ramón se concentraba en las ventas y relaciones públicas–y en la política. En 1912 fue electo alcalde de Ranchuelo, puesto que ocupó hasta 1926. Es difícil encontrar datos sobre estos primeros años.
Todos los que fueron fuentes de información para mí desde que escribí mi primera breve historia de Trinidad y Hermano en 1999 ya han muerto. Sin embargo, tengo un largo reportaje sobre la fábrica Trinidad y Hermano, incluyendo una entrevista con mi padre publicado en la revista Bohemia el 7 de diciembre de 1950, escrito por el periodista Jesús Masdeu. Tiene 4 páginas de largo pero con una letra mínima como usaba Bohemia así que es muy extenso con múltiples fotos de la fábrica por fuera y por dentro, más fotos de las calles de Ranchuelo y de varias casas adyacentes a la fábrica, las cuales maravillaron a Masdeu. El reportaje se titula «Un Gigante Industrial de Cuba». Lean la in introducción: «La más grande, científica y moderna fábrica de cigarros de Cuba–Ranchuelo, isla de prosperidad y bienestar–Un progreso y éxito sin precedentes en la historia industrial de nuestro país». Aquí mi padre confirma que no solo la cosecha infectada de tabaco llevó a los hermanos a fabricar cigarros en 1920 sino también la grave crisis bancaria de ese año, que hacía la fabricación de tabaco a mano muy poco productiva. En si mi padre dice que el 5 de mayo de 1921 nace la fábrica de cigarros y tabacos Trinidad y Hermano. Eso me indica que ese día se inauguró la nueva fábrica, aunque no puedo comprobarlo. Tuvo dos pisos por lo menos hasta 1926 (hay una foto en los archivos de Ranchueleros Unidos que enseña el edificio con dos pisos en 1926). Quizás el tercero se fabricó ese año y por eso Ramón dejó la alcaldía. Bueno, me parece este un buen momento para terminar esta segunda parte pero continuaremos pronto.
Tercera parte
Después de construida la fábrica y convertida la firma en cigarrera, el éxito fue vertiginoso y coincidió con la prosperidad en el país de los años 1920s. Cuenta mi padre en la citada entrevista en Bohemia que el primer tipo de cigarro que se elaboró fue el Panetelas, cajetilla blanca con silueta de la fábrica y foto de Ramón Trinidad. El papel era amarillo de hebra de trigo y donde primero se introdujo fue en Cienfuegos. Sin embargo este tipo de cigarro siempre se vendió mucho en el campo. Yo recuerdo de niño en mis recorridos a caballo y luego en el Jeep de mi padre por los alrededores de Ranchuelo de ver a los guajiros comprarlo en las pequeñas bodegas del campo, muchas veces un par de cigarros sueltos. Se vendían a centavo cada uno. Como los Trinidad mantuvieron los grandes contactos de cuando vendían tabaco por toda la provincia, fue fácil la venta del cigarro especialmente con las mejores comunicaciones incluyendo la carretera central terminada en 1926. Pero con esto vino la obligada adquisición de una flota de camiones de entrega y la organización de un sistema único de distribución en Cuba. Como Trinidad y Hermano era la mayor y más importante fábrica en el interior de Cuba esto era mandatario y aquí entra en el negocio mi abuelo materno Adelardo García. Casi seguro que Diego Trinidad lo conoció en La Habana pero cuando es imposible de determinar con mi madre y mi tía muertas. Con tanto que conversamos nunca les pregunté. Pero Adelardo tenía una posición importante en la compañía Henry Clay, la mayor compradora y exportadora de tabaco en rama de Cuba que también exportaba tabaco a EEUU. En fin, Diego contrató a Adelardo para que le organizara ese sistema de agencias en toda la isla y eventualmente así se conocieron mis padres de jovencitos. Los dos tenían 14 años cuando se hicieron novios y se casaron en 1945, pero eso está muy en el futuro del relato. Adelardo vivió en Santiago de Cuba y en Sagua La Grande y organizó esas dos agencias y las manejó por un tiempo.
Trinidad y Hermano era la única industria cigarrera verdaderamente nacional. Tenía agencias en los pueblos más remotos y pequeños, especialmente en el campo de Las Villas y Oriente, donde siempre se vendió mas el cigarro que pronto introdujo un nuevo tipo ya con papel blanco, el Exquisito. La enorme prosperidad continuó en los años 1930s pero en esa década hubo un cambio dramático que culminó en la mudada de Diego Trinidad a La Habana donde ya Ramón vivía desde mediados de la década cuando fue Representante a la Cámara del 1934 al 36. Murió poco después en 1937. En algún momento en esa década se organizó el sindicato de trabajadores de Trinidad y Hermano y los problemas laborales pronto surgieron. Voy a terminar aquí porque quizás pueda precisar los años hablando con un par de amigos. Pero les dejo a los viejos o a los jóvenes que recuerden, por ejemplo se que Faustino Calcinez hijo vive en Miami y quizás me pueda dar datos. Así que hasta la próxima.
Cuarta parte

Los años 1920s fueron maravillosos para la empresa. No solo se construyó la nueva fábrica al principio de la década sino que el tercer piso se completó al final y la prosperidad económica fue extraordinaria. Pero la nueva década de los 1930s no empezó bien con la crisis mundial iniciada en EEUU en 1929. En Cuba esto coincidió con el empeño del presidente Machado de mantenerse en el poder, la prórroga de su primer período comenzado en 1924. Supuestamente Machado se mantendría en la presidencia hasta 1934, pero su intención era quedarse en el poder hasta que quisiera. La crisis económica mundial, que en Cuba fue gravísima, y su actuación cada vez más brutal, se encargó que en 1933 fuera derrocado. Ramón y Diego Trinidad eran Conservadores y Ramón fue elegido Representante a la Cámara por Las Villas en 1934, pero como Machado era Liberal, las relaciones de los hermanos con el presidente probablemente no eran muy cordiales. Por varias razones, pero seguramente económicas primordialmente, los problemas laborales en Trinidad y Hermano comenzaron con la nueva década. Ramón probablemente se fue a vivir a La Habana antes que Diego.

El sindicato de trabajadores de Trinidad y Hermano empezó a funcionar también a principios de los años treintas, pero aún antes de organizarse los comunistas estaban en control de los trabajadores y Diego, quien tenía una manera muy paternalista de manejar la empresa, pronto se cansó de lidiar con problemas laborales. Los hermanos Trinidad eran gente humilde, que hicieron su fortuna literalmente con el sudor de su frente y con su trabajo físico desde el principio. Siempre se llevaron bien con los trabajadores pero con la agitación comunista ya no era igual. Hubo varias huelgas, algunas violentas, en todos esos años. Ya cansado, Diego se mudó a La Habana también y el hermano menor, Amado, fue dejado a cargo de la empresa como administrador. Pero ni Amado ni el hermano más joven, Pepe, fueron nunca dueños de Trinidad y Hermano. Durante la huelga de 1933 que eventualmente llevó a la caída de Machado, Amado se vio’ obligado a contratar a 150 nuevos obreros para mantener la empresa funcionando, pero la producción bajó a casi la mitad de lo que fue antes de la huelga. Con el nuevo gobierno del presidente Mendieta hubo otra huelga en 1935 pero esta vez todo se resolvió rápidamente. Los 400 trabajadores despedidos en 1933 fueron restituidos. Pero también los 154 contratados por Amado para romper la huelga se quedaron. Desde entonces hubo 150 trabajadores que sobraban en Trinidad y Hermano y las consecuencias económicas de esos trabajadores redundantes fueron serios.

Cualquier empresa con una tercera parte de la emplomania sobrante afronta problemas. Pero adicionalmente en Cuba el precio de venta del cigarro estaba controlado. La cajetilla de 16 cigarros no se podía vender a más de 10 centavos. Así que la productividad de Trinidad y Hermano no era particularmente grande. Pero de todas maneras una vez que se consiguió cierta estabilidad política en el país todo siguió marcando adelante. Amado dejó la administración de Trinidad y Hermano poco después de la muerte de Ramón en 1937. En su lugar, Salvador González fue nombrado administrador y Diego visitaba Ranchuelo frecuentemente pero vivía fijo en una nueva casa en la Calle Linea entre K y L en La Habana. Su único hijo Diego Trinidad Valdés, el mayor de los dos con su segunda esposa Gloria, empezó a trabajar en la fábrica de muy jovencito. Probablemente fue un error de su padre que no estudiara, pero aprendió muy bien todo el funcionamiento de la empresa, sobre todo se convirtió en un experto en hacer las ligas de tabaco para los distintos tipos de cigarros, que además del Panetela (uno con hebra de trigo, otro con hebra de arroz) y el Exquisito, agregaron el Suave, que poco después se convirtió en el Superfino para competir con Partagas, Regalías El Cuño y Competidora Gaditana en La Habana. El interior de Cuba seguía siendo de Trinidad y Hermano. Diego II no estudió formalmente pero tuvo una gran ventaja sobre los demás fabricantes cuando asumió la gerencia de la fábrica en 1950. Pasó varios años de niño estudiando en una academia militar en New York y aprendió a hablar inglés perfectamente, sin ningún acento. Mucho más importante fue que desde niño se mantuvo al tanto del mundo de los negocios en EEUU y eso fue tan ventajoso para su administración como una educación formal. Trinidad y Hermano estaba bien encaminado.

El sistema de agencias organizado por Adelardo García funcionaba muy eficientemente y con una mejor economía en Cuba, la nueva década de los años cuarenta parecía lista para una mayor prosperidad en Trinidad y Hermano. Diego Trinidad Velasco murió en 1946, 15 días antes de yo, el tercer Diego, nacer. Mis padres se casaron en 1945 y se mudaron a Ranchuelo en 1946, viviendo en la casa de Pueblo Nuevo hasta que la casa nueva se fabricó en 1950, el año que mi padre se hizo al fin cargo de la empresa.

 

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